Zip o delete

De vez en cuando toca limpieza de fotos. Quizás tengo guardadas más de diez mil. Fotos que no he visto desde hace mucho y seguramente no volveré a ver. Pero, ¿qué hago, las tiro o las guardo?

Si las tiro, parece que parte de mi historia desaparecerá para los restos. Es una sensación parecida a no haber vivido experiencias en el pasado.

Sabemos que el pasado ya no está y el futuro está por venir. Por eso, fotos del futuro, de momento no se pueden hacer.

Todo se andará.

Pero, ¿para qué guardar tantas fotos?, y otra pregunta silenciosa que me hago es ¿por qué?

Hoy es uno de esos días que, con la calma y un té delante, toca deshacerse de fotos del pasado. Aunque no sea un pasado remoto, pero en definitiva es pasado.

¿Puede más la nostalgia que el orden? ¿Es más fuerte el recuerdo que liberar espacio en disco?

Ya que la mayor parte de mis fotos son digitales (puesto que las analógicas ya pasaron hace tiempo por una criba importante), he pensado que la manera menos dolorosa de hacer sitio en el disco, es comprimirlas.

Quizás en un futuro no muy remoto, el .zip (comprimir) desaparezca y si coincide otra tarde de sábado, de relax y la nostalgia no está tan a flor de piel, igual me da por eliminar los .zip, porque no existirán programas descompresores.

También puede ocurrir que en ese futuro cercano, en la cabeza de una aguja quepan chorrocientos gigas de información, y con cuatro de esas agujas de costurero, podamos guardar todas nuestras fotos del pasado. Si tenemos la intención de borrarlas, esas mismas agujas se nos clavarán en los dedos a modo de recordatorio: no elimines tu pasado porque puedo pinchar tu futuro.

A más de un ser humano le hubiese gustado eliminarlas así, de cuajo, o en este caso, con un golpe de clic. Pero yo, que soy medio humano, medio sentimentaloide, casi que prefiero tirar del formato .zip mientras se pueda.

He creado una carpeta con el título NO-ESBORRAR-DE-MOMENT, en cuyo interior descansarán comprimidas 34 gigas de nostalgia, como si se tratara de un cilindro del tiempo enterrado entre el roble y la puerta de madera que da acceso al patio trasero.

Allí permanecerán hasta que me harte.

Zip o delete

2 comentarios en «Zip o delete»

  1. Solo en el movil tengo 9687 fotografias, imágenes caricaturescas del pasado, muchas de ellas se podrían borrar de un plumazo, el problema es que eso requiere recorrer mares turbulentos, cuyo oleaje aún salpica mi presente de nostalgia, con lo que ahí están, esperando el cribaje, un milagro o la muerte súbita.

    1. A veces, aunque sea doloroso, es necesario y saludable, eliminar los recuerdos en formato papel o digital. Para retenerlos en la memoria tenemos una máquina bastante precisa, de nombre sesera que, en teoría sirve para recordar.

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