Una «ele»

En el alfabeto castellano, la «ele», aparte de una letra, la «L», es una consonante con personalidad.

Está antes de la «eme» y después de la «ca». El sonido es igual que si lo escribes con k, «ka».

Algunas veces, necesita estar acompañada de su gemela para formar palabras que requieren doble compañía.

Es bastante parecido «llueve mucho» que «diluvia». En el primer caso, se necesitan dos «eles» para expresar prácticamente lo mismo que en el segundo caso con una sola «ele».

Otras veces, estando sola, ya tiene su propio lugar en el mundo de las palabras. «clavicordio, logaritmo, camaleónico».

Sirve como expresión en algunos lugares de la geografía: «ele…».

Un símbolo hecho con la mano, puede tener doble significado. Incluso triple.

Si está en una superficie de color verde y la «ele» es de color blanco reflectante, puede tener, también, doble lectura.

Puede significar aprendizaje y libertad. Según como se mire. Según quién disponga de la placa, de la letra, de la libertad. Del aprendizaje.

En romano es el cincuenta. Huérfana, con un punto, significa litros «l» o LITROS «L». Dependerá del entorno para que resalte más o menos.

Si es dependencia, es porque precisa de otros para su libertad. Si es libertad, no depende de nadie, a excepción de algo que le otorga esa libertad.

Una libertad merecida que le ha sido correspondida con cuatro ruedas y un chasis y un motor y gasolina, para llevarla de aquí a cualquier lugar, de cualquier lugar a allí o más lejos.

Una libertad merecida que ha conseguido con esfuerzo y tenacidad.

Brindo por ella. Por su libertad. Por su independencia.

Una «ele»

Un comentario en «Una «ele»»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll hacia arriba