Un volante no es una escotilla

Siempre me ha hecho gracia esa gente que maneja coche y gira el volante como si estuviera abriendo o cerrando una escotilla. No soy mucho de coches pero diría que debe ser más fácil girar el volante, acompañándolo con los brazos y las manos, hacia el lado que toque en cada momento y que, cuando se deba hacer una maniobra, abrir un poco las manos. De esta forma, el volante se deslizará por el hueco que han dejado éstas y no hará falta hacer movimientos extraños.

A mi entender, es mejor tener a este tipo de personas, lo más lejos posible de nosotros. Al menos yo, no me fio demasiado.

Al ser motero, por costumbre, no me fio de nadie. A la que localizo a un/a abrescotillas, huyo de la escena lo más deprisa que puedo. Me imagino una escena muy surrealista: pienso que en cualquier momento, l@s abrescotillas activarán el sumidero y me iré con la moto a otra dimensión. Esa en la que se encuentran todos los moteros que no se fían ni un pelo de l@s abrescotillas con el carnet B.

Un volante no es una escotilla

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