Tres puntos […]

A veces, las cosas más insignificantes pueden tener escondida mucha información. Tres puntos, o lo que és lo mismo [ … ] depende de dónde están ubicados no significan nada o tienen mucha fuerza.

El detonante de este escrito ha sido una tontada. Estaba leyendo un libro: «Tus zonas erróneas» de Wayne W. Dyer. Era una frase normal, como cualquier frase del libro pero, de repente, me ha llamado la atención una palabra: —dijiste—. Tres puntos seguidos arriba.

Estoy haciendo un curso de escritura en el Club de escritores y el otro día nos explicaban la importancia de los tres puntos. A veces son innecesarios pero otras, son los protagonistas de la frase, del párrafo y me atrevería a decir, de la página. Incluso las pelis que te dejan intrigado, acaban con un Continuará y tres puntos [ Continuará … ]

Tres puntos también pueden significar de sutura, porque te has dado un «tanto» y te han de coser. Tres puntos que te los quitan del carné de conducir por haber hecho, o no, algo mal. Tres puntos que has sacado en un examen que ni tan siquiera te habías mirado. Tres puntos que son la mitad de los seis puntos o grados de distancia que hay entre ti y Obama. Tres puntos que salían en la pantalla verde de los primeros ordenadores, cuando estaba cargando el programa. Tres puntos de leds que se encienden secuencialmente para avisar que harás una maniobra. Incluso, para acabar este párrafo [ … ] tres puntos.

Tres puntos […]

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