The people’s opium

Con la boca casi cerrada, me atrevería a decir que el fútbol hace tiempo dejó de ser el opio del pueblo. Ha sido sustituido por los desarrolladores del whatsapp.

¿Por qué me atrevo a decir semejante burrada? Pues porque esa es mi sensación. Sobre todo, después de los rumores que llegaron a mis oídos, cuando hubo el apagón, cuelgue o caída, hace unos días, del whatsapp, facebook e instagram.

Me dio la sensación de que se acababa el mundo. La gente se tiraba por los balcones o se subía a las azoteas en busca de la cobertura perdida.

Más de un amigo e incluso algún enemigo, me dijo: —esto no puede estar sucediendo…

El desconcierto mundial fue más preocupante que cuando pierde el partido la Roja, o como se llame. Incluso más horrible que cuando ordenaron el confinamiento domiciliario.

Al no gustarme para nada el fútbol, no tengo ni idea de cómo se llama el equipo español de fumbol (escrito así de mal).

No quiero ni pensar, siquiera, qué hubiera sucedido si los humanos confitados (confinados algunos) se quedaran sin su whatsapp, dos o tres días. ¿Se habrían cortado las venas o se las dejarían largas?

Parece mentira la dependencia tan salvaje que han creado los fabricantes de móviles y, por ende, las empresas de telefonía con los terrícolas. Nos tienen el seso sorbío (escrito así de peor).

Afortunadamente o no, también trabajo con el whats. Utilizo esta plataforma para contactar, de forma más rápida, con mis clientes, pero esos dos o tres días (si no recuerdo mal), unos cuantos (me incluyo) fuimos felices y libres; no dependíamos para nada de ese alien que llevamos todos y todas (inclusión lingüística) en el bolsillo, en el bolso o en la bolsa.

Creo que la cuenta de Twitter que utiliza Whatsapp echaba humo. Los usuarios de la famosa app, decían cosas impropias de bocas educadas; palabras y expresiones que prefiero no repetir.

Una vez que los desarrolladores del Whatsapp resolvieron el poblema (escrito así de mal), todo volvió a la normalidad (no sé si llamarlo así) y otra vez, cantidades ingentes de gente, y algún que otro agente, recuperaron los miles de millones de mensajes que estaban en el limbo, para seguir drogaos (escrito asín de malamente) con estas herramientas del infierno.

¿Qué pasará si algún día cae el propio interpet (qué mal eskrivo úrtimamente)?

Que BIT nos coja confesaos…

The people’s opium

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll hacia arriba