Una tarde en el circo

una-tarde-en-el-circo

De un aforo máximo de 200 personas, lejos de aquellos espectáculos en los que, cuando era pequeño, el circo se llenaba hasta el mástil central, esta tarde, tres personas de la misma familia, nieto, madre y abuela, han asistido al que, hasta no hace muchos años, se denominaba el mayor espectáculo del mundo.

Setenta personas contadas con los dedos, han disfrutado durante unas horas, de un mini espectáculo. Mini por alusión a que los espectadores eran, en su mayoría, críos. De un circo infantil se trataba, entonces.

Más padres que madres y alguna que otra pareja de abuelos, más todos los críos que, con los ojos como platos y repitiendo las canciones de sus actores favoritos, formaban el conjunto de visitantes de un circo que se instaló a las afueras del pueblo costero de Canet de Mar.

Un pueblo que esta semana fue protagonista de otro evento que, en esta ocasión, aunque también fue espectacular, no tenía nada de divertido. Parecía como si, de repente, nos hubiéramos colado en la filmación de las escenas de una película de policías y persecuciones.

Mi contacto en las gradas, me aseguró que un buen número de padres y no de madres, como cabría suponer, eran los acompañantes de estos críos que, entusiasmados, tarareaban a duo, las canciones de los archi famosos Minions y Peppa Pig.

La pegadiza música fue el detonante para que esta abuela y más de un arrancado padre, inaugurasen el baile entre las sillas, separadas como lo ordena la normativa sanitaria.

Tardaremos mucho tiempo aún para que todos los espectáculos, los cines, los teatros, los conciertos, e incluso los circos para mayores o para los críos, vuelvan a disfrutar de esa vida, de esa luz que desprendían antes de la entrada de esas nuevas ordenanzas de seguridad, que han mermado nuestra capacidad de disfrute.

Seguiremos esperando, como críos, el mayor espectáculo del mundo. Hasta entonces, sed felices.

Una tarde en el circo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Scroll hacia arriba