Sólo un paquete de galletas

¿Por qué nos engañamos? ¿Por qué cuando pensamos en bajar a comprar a la tienda únicamente una cosa, subimos a casa con el cesto hasta arriba? ¿Dónde está el resorte que activa ese pensamiento que, treinta minutos antes, lo teníamos super claro?

Hace un rato, he bajado a la calle para ir a comprar sólo un paquete de galletas. Se me acabó ayer el otro pero al ser domingo, estaba cerrado.

Una vez en los pasillos del super, van pasando por mi mente esas imágenes de cosas que, supuestamente, no necesito pero que ya que estoy allí, las meto en el carrito. ¿Hay algún aroma invisible que nos hipnotiza para que compremos? ¿Son los focos que están situados de manera estratégica para que nuestra vista vaya a donde ellos quieren?

Sólo iba a comprar un pack de galletas y he subido con el petate a tope. Os adelanto que todas las cosas son de utilidad porque no acostumbro a comprar sin cabeza pero… ¿tantas veces me pasa lo mismo? ¿Sólo a mí o también al resto de seres humanos?

Y lo más curioso es que cuando estoy recogiendo la compra, me digo en voz baja: —pero si sólo iba a por un paquete de galletas.

Asombroso.

Sólo un paquete de galletas

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