En la época de la guerra civil española, cuando le decías a uno que era un rojo, sonaba más que despectivo. Era como si trataras con el mismísimo diablo. Creo que sonaba tan mal como cuando ahora dices moro o negro. Suena fatal.

Cuando era joven, recuerdo que en casa intentábamos ver, todos los viernes por la noche, el programa del 123 Responda otra vez. En aquella época lo presentaba Kiko Ledgard. Aquel carismático presentador peruano que tenía una forma muy personal de plantear las preguntas, a cual más curiosa, en el concurso más longevo de la televisión española, a excepción, of course, de Saber y Ganar de Jordi Hurtado que ya se emitía en épocas de la construcción del arca de Noé.

Bien.

Kiko, utilizaba intros como: Sabemos que en la época de la guerra civil española, cuando le decías rojo a uno, sonaba más que despectivo. Era como si trataras con el mismísimo diablo. Por veinticinco pesetas, digan nombres de cosas que contengan el rojo como color predominante, como por ejemplo la sangre… Y acababa la pregunta con la coletilla: 123 Responda otra vez.

Rojo de vergüenza. Soldado rojo. Tienes el ojo rojo, seguramente por un golpe de aire. Roja la regla. Roja y gualda, alguna bandera. La Roja, no sé qué equipo de fútbol. Rojo como un tomate se puso Felipe cuando María le dijo que era hermoso. Un cielo rojo de atardecer o rojo al alba. La bandera suiza, con la cruz blanca sobre el fondo rojo o la bandera japonesa con el círculo rojo sobre fondo blanco.

En rojo se va a convertir mi sala en breve. Del marrón y verde al rojo vivo. Al rojo de cambio. Al rojo enrojecido de energía vital. Al rojo de amanecer con fuerza y al rojo de un ocaso espectacular.

Del marrón y el verde al rojo. Rojo de sangre. Rojo de vergüenza. Rojo de los Pieles Rojas.

Por veinticinco pesetas, digan nombre de cosas que contengan el rojo como color predominante, como por ejemplo, este Mondrian rojo o el sofá a juego de color rojo vida, rojo enérgico.

Rojo

2 comentarios en «Rojo»

    1. Fresas rojas del Maresme, la manzana roja de Blanca Nieves, niveles altos de hierro.
      Tiruriru, tiruriru… Señorita de Sigüenza, ha repetido usted… vergüenza (decían los super tacañones).

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