Opening another door

What does it mean to me to open another door?
Who do you think you are to allow yourself to close as many doors as you feel like closing and thereby open as many doors?
What do you think is behind the next door?
Are you aware of your unconsciousness?
Do you know that the moment you close the door behind you, there is no way to open it again?
Locks are magic and only open in one direction. Usually forward. After that, the magic disappears and there is no going back.
It closed. Oops. This is engraved on the plaque that will appear behind the door.

—Lucas, ¿podrías indicarme el motivo por el cual has escrito la intro en un inglés de estar por casa, teniendo en cuenta que no tienes ni idea del idioma y que te has querido marcar un tanto porque yo sé que lo has ido a traducir a la web deepl?

—¿Qué pensabas? ¿Estabas convencido de que no me iba a dar cuenta? Y, ¿a santo de qué te ha dado por ahí? La verdad Lucas, cada vez que te conozco más te entiendo menos. Pero las decisiones de pasarme los textos y sobre todo, desde que el médico te dijo que procuraras no abrir la boca ya que cada vez que lo haces te entra un ataque de tos, pues eso, que si son tus decisiones, tú mismo. Yo no me voy a enfadar. Son demasiados años compartiendo pensamientos que prefiero no escarbar en esa cabecita que, últimamente, está más pallá que pacá.

Y encima no te enfades si más de una persona te envía a cagar a la vía. No me extrañaría lo más mínimo. Si yo pudiera, Lucas. Si yo pudiera, igual te enviaba, no solo a cagar a la vía, sino que además te enviaba «pa siempre». Pero, como te he dicho antes, te quiero de manera incondicional. Así que acepto tus putas locuras. Ese es el precio de la amistad incondicional.

—A propósito de Henry, ¿no me dijiste hace tan solo diez días que ibas a pedir cita al loquero, a ver si te apretaba esos tres tornillos que andan un poco sueltos por ahí dentro? Si es que vas, que eso está por ver, ya me dirás algo, porque igual escribo cuatro frases bien dichas a tus humanos seguidores para que se hagan una pequeña idea del tipo tan raro que eres.

—Ahora te voy a dejar. Tengo cosas que hacer porque luego se me echa la tarde encima y solo habré invertido mi tiempo en ti.

Ala y que te zurzan.

—Por cierto, ¿a qué hora he de pasar por tu casa mañana para tomar el aperitivo?

Opening another door

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll hacia arriba