La manta a la cabeza

A colación del escrito Quince inviernos, Lucas esta mañana me ha llamado todo excitado como un helado de kiwi, diciéndome que ya tiene en marcha su regalo de Navidad, reyes, pascua, Sant Joan y el cumple del que viene, todo en un mismo pack. Me decía que tal como está el patio, se ha liado la manta a la cabeza.

Siempre tuve curiosidad por saber de dónde viene esta expresión; de hecho, esta y muchas de las expresiones que utilizamos a diario. Posiblemente vengan del pueblo llano, aunque ya no sé qué creer. ¡Dicen tantas cosas! Que si «a palabras necias, oídos sordos», «no por mucho madrugar amanece más temprano» o esta otra que no tiene desperdicio, «a quien madruga, dios le ayuda». ¿En qué quedamos, madrugamos o no? «Tirar la casa por la ventana» es muy interesante desde el punto de vista dimensional. ¿Estamos hablando de las TINY house o la de Bilbo Bolson de Bolson Cerrado de la Comarca?

Volviendo a la manta, Lucas me decía que hace quince años se compró las botas de esquiar que, de no ser por el vahído que ha tenido esta madrugada, le hubiesen servido para la temporada 23-24, que parece no estar del lado de los amantes del polvo… blanco. Sin embargo, con su calculadora Texas Instrument (la TI30) a pilas, junto a su libreta y su rotulador Pilot azul de punta fina, ha empezado a garabatear como un poseído o poseso y ha decidido de forma unilateral sin consultarlo con su pareja, los gatos o incluso la almohada, tirarse a la piscina (mira, otra frase típica).

Calcula que la semana que viene, si no hay una catástrofe, -palabra que últimamente le encanta utilizar-, será el poseedor de esquís, fijaciones y botas nuevas.

—Tas chalao, Lucas, pero me parece muy bien.

Así que ya tenemos al nene con sus cosicas nuevas a la espera de recibirlas. Las abrirá con sumo cuidado. Tal vez con un sumo de pera en la mano izquierda y unas tijeras de podar en la derecha, para cortar el cartón duro que acostumbran a llevar estas cajas tan grandes. Se sentará frente a ellas, encenderá las nueve velas atrapamilagros que tiene para las ocasiones complicadas y a esperar.

—Tio, que son casi las dos de la tarde y no hemos pensado en la comida.

Te dejo aquí con tus gestiones varias. ¡Ala!, que te zurzan (otra frase).

2 comentarios en “La manta a la cabeza”

  1. Que disfrutes de tus cosicas nuevas!, que la vida son 4 telediarios! Aunque a ti no te hace falta que sea Navidad, cumple u otra cosa para hacerte regalos 🤪

  2. Pues yo Lucas, aun no he podido estrenar todo mi equipo de esquí nuevo. Estoy loco por estrenarlo después de ya casi… o más sin ir a esquiar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio
Hola 👋 ¿Te puedo ayudar?