Comer, essen, jan, manger, incluso en maorí es fácil: ki te kai.

Pero ¿es que nos hemos vuelto locos con tantas dietas o estilos de ingesta?

Antes era fácil. Muy fácil.

Herbívoros, carnívoros y omnívoros. Tres estilos de alimentación y listos. No te volvías tarumba si te apetecía invitar a una persona a comer o a cenar.

Una pregunta muy recurrente era: ¿comes de todo? La respuesta también era sencilla.

—Verás, no como mucha carne. —Por la noche ceno poco para no padecer indigestiones. O esta otra: —Como casi de todo, pero el marisco no me sienta muy bien.

Y con esa información te hacías una idea de lo que podía o quería comer tu acompañante.

Ahora es una auténtica barbaridad. Con los años todo se ha complicado demasiado.

¿Cómo saber de antemano si vas a meter la pata? Los vegetarianos dirían: ¿cómo saber de antemano si vas a meter la zanahoria? Lo digo porque pata, aunque puede pertenecer a una mesa o a una silla, también podría ser de un animal y ya sabemos que los vegetarianos no comen carne. Ni los veganos u otras especies de ingestadores.

Y los ovolactovegetarianos, apivegetarianos, pescetarianos, pollotarianos, flexitarianos, veganos o crudiveganos, ¿qué comen, por diooosss?

Cierto es que cuanto más mayor te haces, comes menos grasas o te castigas menos el estómago, pero todos los de arriba, ¿de dónde han salido? ¿Dónde puedo encontrar información para tenerla a mano por si las moscas? Un vegetariano diría: …por si los frijoles…

No recuerdo tantos estilos de vida «saludables» como ahora.

Suerte que la carta de los restaurantes ya no se imprime y todo funciona descargándote un pdf desde el QR. Si no, los pobres no ganarían ni para pipas. Por cierto, ¿las pipas son para los vegetarianos, veganos o crudiveganos?

No tengo ni la más remota idea.

Ahora, hay que andar con mucho ojo, porque las pieles son muy sensibles y depende de lo que digas, igual te echan a los leones o a las plantas carnívoras, dependiendo de tu estilo.

En fin. Curiosamente, hoy, leía en la prensa, que ha salido otro estilo más, pero están pensando qué nombre ponerle porque se les han acabado las ideas. Me refiero a los comedores de humo. Sí, sí. De humo.

La sopa muy caliente echa humo. La carne que se socarra, echa humo. Los potajes, asados, frituras, o cualquier alimento que ha sobrepasado su tiempo de cocción, echa humo. Y ya ves a los cocineros haciendo un movimiento extraño, que consiste en recoger el humo desprendido, acercárselo a la nariz con la mano derecha o izquierda, dependiendo de si es diestro o zurdo e inspirar fuerte.

Así que los grandes chefs han decidido ponerle un título a esta nueva moda de tragarse el humo.

Aunque no tengo información de primera mano, os puedo adelantar que acabará en ano.

Eso sí, no se podrá llamar humano porque esta palabra ya está ocupada.

Eat

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