Desmayo

Se presenta el domingo para disfrutar del día, del paisaje y de una buena compañía.

No hace muy buen tiempo, pero quedarse en casa no es una opción.

El paisaje tampoco es que sea una maravilla. Una carretera normal y un trozo de autopista, te separan de tu destino.

Llegas a su casa. Quizás un poco tarde para lo que está acostumbrada.

Te quitas el calzado de la calle y te plantas unos calcetines gruesos para aislarte del piso.

Ya te has cambiado y puesto cómodo. Allí, las normas son estrictas. Aquí también.

Comida, conversaciones. Un té. Relax. Escuchas música en compañía.

De una forma u otra, te sientes un poco alterado. La alteración se contagia.

Se hace tarde y decides marcharte. Te despides.

Aún no lo sabías, pero ese domingo, posiblemente sería el último.

Hace frío. Llueve. De noche, tu conducción se hace pesada y más en moto.

Ya estás en casa. En la entrada te descalzas y te pones las zapatillas. Las normas son las normas.

Ropa cómoda.

Te preparas una sopa calentita.

Estás cansado. No sabes por qué.

Te vas a dormir pronto. No es lo normal.

A las 04:05 te levantas a hacer un pis. Llegas al baño y en un instante estás tirado en el suelo, en el pasillo.

Te preguntas: —¿cómo he llegado hasta aquí? —¿Qué hago tirado en el suelo?

No te puedes levantar. Todo te da vueltas. Flaqueas.

Una posición que nunca falla es la de cuatro patas. Decides permanecer así un buen rato.

Te duermes en el suelo frío y te despiertas de un sobresalto.

—¿Cuánto rato llevo aquí?

No tienes ni idea. Te reincorporas y como si no hubiese pasado nada, te acuestas.

Al día siguiente, intentas recordar el espacio de tiempo que hubo entre la salida del baño y encontrarte en el suelo.

Recuerdas vagamente un detalle. Te duele mucho el sacro.

—Creo que caí desplomado y me golpeé en el suelo duro. Pero no estoy seguro. Al menos no estaba mojado, ni de sangre ni de pis.

Durante el transcurso del día intentas recordar, pero no hay manera. Se ha creado una laguna en el tiempo.

Hoy es martes. Me sigue doliendo el sacro. Me cuesta levantarme, pero no es lo mismo que ayer.

Espero no desmayarme otra vez y más en moto.

Desmayo

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