De catcher a repartidor

thomas kritikos de catcher a repartidor en UPS

De padres griegos que quisieron alcanzar el sueño americano, Thomas Kritikos, el menor de tres hermanos, podría decirse que fue el primer americano de su familia. Nació en Williamsburg, uno de los barrios de Brooklyn.

Tommy era un chaval muy despierto, amable, risueño. buena gente. Prácticamente toda su vida la pasó en el barrio de Williamsburg.

Cuando no estaba negociando con los otros chicos de su calle (sabía escuchar y dar buenos consejos), se podía pasar horas, con la oreja pegada a la radio que tenían en la sala, para no perderse ni uno de los partidos de su equipo favorito, los Brooklyn Dodgers.

En aquellos tiempos, la radio era la única manera que tenía de seguir la liga.

Las dos únicas pasiones que lo acompañaron toda su vida fueron el Baseball y los comportamientos humanos. Desde muy joven sabía perfectamente que se dedicaría a este deporte y a estudiar psicología social.

Antes de entrar en la universidad de Psicología de Brooklyn, decidió cambiarse el apellido griego de su padre por uno más americano. —Como si los apellidos tuvieran nacionalidad—. En la facultad rezaba el apellido Kritzer.

Thomas no quería seguir las tradiciones de las universidades americanas. No le gustaba el futbol, ni quería pertenecer al equipo de gimnasia. Así que se decidió por el BaseBall. Lo llevaba en la sangre. Durante los primeros años de carrera hizo de catcher. Era su pasión. Había nacido para estar ahí.

Un fatídico accidente, en uno de los partidos de exhibición que, cada tres meses hacían en la Universidad, le costó su rodilla y el final de su prometedora carrera deportiva.

Aún así, acabó los estudios de Psicología Social pero no con las mismas ganas con las que los había empezado.

Para seguir trabajando con los chicos del barrio, abrió una pequeña consulta a cuatro calles de la casa de sus padres. Los ingresos no alcanzaban para todo y decidió trabajar en UPS. Nunca sabremos por qué se decidió por esta empresa. Pero eso es otra historia.

Thomas pasó de ser un catcher prometedor a repartidor de paquetes en UPS de lunes a viernes y los fines de semana se dedicó en cuerpo y alma a entrenar al Baseball y dar consejos a los chicos del barrio, del que nunca se marchó.

De catcher a repartidor

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