Amortizado

En breve, se acaba la temporada 2021-2022. Quedan escasamente tres semanas para que cierren la Masella. Teniendo en cuenta que la estación baja la persiana el 1 de mayo, para nosotros, que solo tenemos forfait de temporada de un día, nos quedan dos para disfrutar de la nieve.

Este próximo jueves, el de semana santa, no vamos. Lo tenemos prohibido por nuestra religión.

Así que, con dos subidas a la vista y con un pronóstico demasiado caluroso, es muy probable que demos por finalizado el vicio de esquiar.

Con el resultado de un toque en el codo derecho, para Ricard, el pulgar derecho de David y el mío, podemos darnos por satisfechos en esta temporada que ha costado solamente 49 € el pase.

Tampoco te voy a engañar. A finales de noviembre pasado, cuando lo recargamos, pagamos esa cantidad porque el año anterior, para la misma fecha, la temporada salía a 225 € y nada más pudimos esquiar un día.

Después de ese día, cerraron las comarcas por culpa del Covid. Así que, un único día de esquí, costó una pasta.

En cambio, esta temporada ha salido redonda. Una nieve más que aceptable, nos ha permitido disfrutar lo suficiente como para llevarnos un buen sabor de boca, porrazos incluidos.

Ahora toca encerar las tablas, engrasar las fijaciones, limpiarlo todo a fondo y guardar las botas.

A la espera de que la temporada que viene sea, al menos, igual que esta, me despido de los bumps, los cambios de rasante, los telesillas, los arrastres (cada vez menos), las colas de menos de un minuto, los bocadillos grandes de tortilla o pollo, la cerveza Alhambra, los tipitos de las churris, el silencio de la montaña, los ciervos, la nieve helada, la menos helada, la nieve polvo (pocas veces), la durilla, las piedras que aparecen de la nada, los pedruscos, los que se te cruzan cuando menos te lo esperas, los que están parados en zonas ciegas, las pendientes suaves, las fuertes y las remadas, los pisters, los monitores, los de la cruz roja de salvamento, las motos de nieve, el parking, los lavabos portátiles, las barreras, las mascarillas, ¡ah, me olvidaba!, y cómo no, de mis dos compis que, en esta temporada, hemos esquiado unos 650 km.

Hasta el próximo año.

Amortizado

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