Cerrando el año fiscal

Hace tiempo, dediqué un relato a #haciendasomostodos, explicando que es más difícil rellenar los modelos de impuestos para presentarlos en la agencia tributaria que sacarse un doctorado para trabajar en la NASA.

Sigo pensando lo mismo.

Aunque han tenido la amabilidad de actualizar y «modernizar» la web de la hacienda pública, lo mismo que han hecho con la de las SS, igualmente se me antoja pensar que es bastante complejo rellenar cualquier modelo, al menos, de forma particular, como es mi caso. Es decir, sin contratar a una gestoría.

Creo que está hecho para que te dejes alguna cosa y así, ellos, poder calzarte con cualquier excusa.

Ya me lo hicieron este año porque resulta que debía presentar dos modelos que, en mi vida, se me habría ocurrido rellenar. ¡¡¡Ah!!! Y además, con multa incluida.

A falta de un día para acabar el año natural, el año fiscal y el segundo año tan raro que hemos vivido, lo denomines como quieras, aún no me han devuelto la renta del 2020, que se presentó en junio.

Diría que han tenido el suficiente tiempo como para estudiar la renta, pero deben estar ocupados calzando a otras víctimas como yo y no les da la vida.

Tengo cierta curiosidad por saber con qué martingala me sorprenderán este año fiscal, al no estar operativo al cien por cien, los doce meses.

Este año, estuve dado de alta de enero a agosto, lo que quiere decir que el último trimestre del 2021, no he generado ningún dato como para entregar alguno de los modelos que piden.

Como que soy muy mal pensado con esta maquinaria que lo arrasa todo, igual, un día de estos, recibo el típico correo electrónico con el encabezado:
La Agencia Tributaria ha emitido una notificación dirigida al NIF XXX39X3XX.

Ja hi som… Por diooossss…

La semana del tres de enero me miraré con calma qué modelos he de presentar. Cruzaré los dedos. Me tomaré un relajante muscular y me dedicaré a enviar con el certificado médico, digo digital, los modelos que tengo apuntados en una cuartilla.

Pero os aseguro, por Snoopy (que es mi mascota favorita), que me dejaré algún modelo y la sombra de la justicia recaerá sobre mi, para chuparme la sangre, como hacen con los más pequeños, en vez de dedicarse a machacar a los que que hacen todas las trampas del mundo para irse de rositas.

Si me da la vida, ya os contaré el desenlace de esta historia.

Cerrando el año fiscal

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