Abrefácil

En la fosa de las Marianas hay una presión aproximada de unas 1.100 atmósferas, mas o menos la misma que impide abrir un pote de cristal de espárragos, cerrado al vacío.

¿Por qué diantres cuesta tanto desenroscar la tapa? ¿Qué fuerza sobrenatural impide que abramos el pote de cristal, sin padecer un esguince de muñeca?

Existe un artilugio, parecido a un forcex, que se abre como unas tenazas, se sitúa alrededor de la tapa y con un leve movimiento (si te atreves, eso dímelo a la cara), floppp, se destapa.

Una vez hemos colado el caldo, se colocan los espárragos escurridos en un plato llano. Se acompañan con mayonesa, hecha por ti o comprada en el súper y se decoran con una hoja de menta.

Te aconsejo que antes de degustarlos, abras el congelador y saques una bolsa de guisantes. Hazme caso.

Te preguntarás a santo de qué has de sacar un paquete del congelador. Muy sencillo. Para ponértelo sobre de la muñeca y así calmar el esguince.

¿No te apetece hacer mayonesa porque no tienes tiempo? Don’t worry.

Te recomiendo que no compres el bote de mayonesa «bocabajo». Por experiencia, se pierde mucho producto. Se queda pegado en el cuello del bote y ni con un palo largo (palillo chino) conseguirás «rebañar» toda la mayonesa.

¿Te saben a poco los espárragos con mayonesa?

¡Ostras! No te acordabas de la bandeja de pimientos Bío que tenías en la nevera, desde el sábado.

Palpas con los dedos, esa esquina que está preparada para que se abra la bandeja de un tirón y se separe la lámina de plástico que los protege del exterior.

Permíteme decirte que: una pol… como una olla.

Pero, ¿quién ha sido el desalmado que ha diseñado semejante invento? ¿Abrefácil? Por la parte de los cojon…

Estoy convencido de que a esta persona la humillaron de pequeña. Su corazón está lleno de rencor.

Seguro que su profesora de gimnasia, le tenía ojeriza. La rebajó tanto, tanto, que esta personita, en su etapa de crecimiento, decidió que un día se vengaría de su profesora, diseñando una esquina inútil, en las bandejas de pimientos, que no se abre ni con dinamita.

Se ha de ser muy canalla para imprimir en la esquina la palabra «Abrefácil».

Más de uno habrá agarrado las tijeras de la cocina, pinchado en cualquier parte de la bandeja y, agotadas todas las palabrotas que se pueden decir en dos minutos, habrá metido el dedo índice (es lo que hago yo), para abrir la bandeja, como si se tratara de un abrecartas.

Se escurren los pimientos en una espumadera. Se presentan en el plato junto a los espárragos con mayonesa (hecha por ti o comprada en el súper) y la hoja de menta, sirviéndose como una ensalada alternativa, acompañada de un caldo (vino) al gusto.

Por cierto, acuérdate de guardar otra vez, en el congelador, el paquete de guisantes.

Abrefácil

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Scroll hacia arriba